Accidentes de tránsito

Transporte público

ACCIDENTES A BORDO DE UN TRANSPORTE PÚBLICO

La grave crisis que atraviesa el transporte público en la Argentina no es una novedad. El desguace de la red ferroviaria, que se intensificó a partir de la década del ´90, no se limitó a poner fuera de servicio muchos ramales que comunicaban las más alejadas localidades del interior del país, sino que, a nivel metropolitano, el transporte de pasajeros, como consecuencia de la falta de inversiones de los concesionarios del servicio, desembocó en una crisis cuyo cénit se manifestó en la tragedia de Once. Otro tanto ha ocurrido con la red de subterráneos por el mismo motivo: la falta de inversiones.

El servicio de colectivos –de larga y corta distancia- y otros medios de transporte (vgr. Taxis y remises) no son ajenos a la alta siniestralidad que afecta a todo medio de transporte (por deficiente señalización, imprudencia de otros conductores, etc.), sumándose, asimismo, aristas que le son propias, como la falta de control de los organismos destinados a tal fin, las paupérrimas condiciones de trabajo de los conductores, cumpliendo –muchas veces- jornadas más extensas de lo permitido.

Si fue víctima de un accidente que involucró a un medio de transporte público, se recomienda llamar al 911 y permanecer en el lugar del hecho.

En el caso de observar actitudes negligentes por parte de choferes, se debe realizar la denuncia en la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) – 0800 – 333 – 0300 (de lunes a viernes de 8 a 20 horas)- o en la comisaría correspondiente, si se cometió una infracción grave.

Luchemos por la Vida recomienda las siguientes acciones en el caso de siniestros:

  • Deténgase en un lugar seguro

    Si puede movilizar el vehículo sáquelo de la zona de circulación, de lo contrario, balice inmediatamente el lugar (con las balizas del auto y balizas triangulares o linternas), para evitar nuevos accidentes.

  • Pida Auxilio

    Si hay personas heridas, pida auxilio, lo más rápido posible, a la emergencia médica o a la policía. Procure corroborar el lugar del hecho, la cantidad de víctimas, si están conscientes o inconscientes, para brindar esa información al pedir ayuda.

  • Evite movilizar a los heridos

    Evite movilizar a los heridos, salvo que tenga preparación en primeros auxilios, exista peligro de incendio o explosión del vehículo o riesgo de que la persona sea atropellada en la calzada. Tenga en cuenta que, es posible que la persona herida esté lesionada en su columna vertebral o con traumatismo cráneo-encefálico, situaciones en que un movimiento equivocado puede agravar sus lesiones. La movilización debe ser realizada por personal capacitado para tal fin.

  • Permanezca junto a la persona herida

    Si está consciente, puede intentar tranquilizarlo: explíquele que tuvo un accidente pero que la ayuda ya está en camino y, muy importante: dígale que no se mueva.

  • Nunca dé a ingerir agua

    Nunca dé a ingerir agua, ni haga inhalar alcohol a una víctima